Corum conversa con los maestros

A veces una sola frase lo dice todo. “¿Qué pensarían hoy René Bannwart o Severin Wunderman respecto al legado de Corum?”, se pregunta Jérôme Biard, actual presidente de la firma, y cuya respuesta es el reloj que traemos ahora a estas páginas. La cuestión es interesante en varios aspectos. Primero, por el diálogo que establece entre el pasado de Corum y su presente; aspecto también recogido en el propio nombre de la colección, donde Heritage y Lab establecen un puente entre estas dos épocas de la marca. Y, por supuesto, está la mención nada casual a sus dos artífices. Primero Bannwart, su fundador, y después Wunderman, fueron las dos personas que conformaron la identidad de Corum como firma vanguardista e iconoclasta. Por tanto, interrogarnos qué hubieran hecho estos dos pioneros en la actualidad es una forma original de averiguar cómo Corum puede hoy en día seguir siendo revolucionaria.

El Heritage Corum Lab 01 parte de la premisa de ser un reloj diferente sin perder por el camino la esencia de la marca. En definitiva, una nueva receta para un pastel que hacemos con los mismos ingredientes de siempre. La caja ya la habrán reconocido los más familiarizados con la trayectoria de Corum. Es la misma que la usada en el Golden Bridge Tonneau, muy interesante desde el punto de vista formal por la simetría de sus formas gracias a la ubicación de la corona junto al índice de las 6 horas. Aquí tenemos el entendimiento con el pasado, mientras la actualidad la representa la efectiva integración del brazalete de caucho en la forma de la caja. En cuanto a la mecánica, y al igual que ocurría en el mencionado Golden Bridge Tonneau, juega un importante papel como atractivo estético de la carátula, aunque no alcanza la excelencia técnica del calibre creado para Vincent Calabrese para Corum en 1980. Tampoco su precio, lo que es importante remarcar.

La propuesta del Heritage Corum Lab 01 es más convencional: un acabado esqueleto de la carátula que permite ver algunos de los componentes más importantes del mecanismo, incluyendo el micro rotor posicionado en el lado superior derecho. El recurso ya lo empleó Corum en las diferentes versiones de su celebrado Admiral Squelette. Ver el movimiento siempre es atractivo. También comprobar que el movimiento CO 410 guarda la misma forma tonel que la caja, algo no fácil de encontrar en la relojería y detalle muy valorado por los aficionados más exigentes. Lo que sí es original en el Heritage Corum Lab 01 es el uso del color en la presentación del acabado esqueletado.

Tanto los bordes de los orificios de la platina que sirve de sostén al movimiento como los índices y agujas están realizados en blanco o rojo, según la versión elegida. También se han realizado en color las inserciones de caucho de los laterales de la caja de titanio con recubrimiento DLC negro y el capuchón que protege la corona. El resultado es sin duda atractivo y permite a Corum ir más allá de referencias tan conocidas como Bubble y Admiral sin renunciar al lado más atrevido de la firma.

FICHA TÉCNICA

MEDIDAS DE LA CAJA: 55 milímetros de largo por 39.89 milímetros de ancho.

RESERVA DE MARCHA: 50 horas.

EDICIÓN: 99 piezas en dos ediciones diferentes.

 

 

 

 

 

 

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