Los humores de la técnica

Publicado el 02 de Enero de 2013

Carlos Alonso / Editor

Es un hecho que el fin del mundo no ocurrirá el 21 de diciembre. Lo ha asegurado el gobierno de Estados Unidos y el sector relojero suizo en pleno. ¡Uff, qué alivio! Porque estará de acuerdo conmigo que si no confiamos en dos instituciones tan experimentadas en saber sobreponerse a los tiempos entonces mejor ¡sayonara! Los ingenieros de A. Lange & Söhne –cosa seria– tienen a mano el único ejemplar accesible al público de los tres manuscritos existentes del Códice Maya en la Biblioteca Universitaria Estatal de Dresden. Dicen que no hubieran lanzado en 2012 el Lange 1 Tourbillon Calendario Perpetuo de no estar seguros que será útil un ciclo más de 400 años. Una vez todos tranquilos hemos cocinado para este ejemplar fronterizo algunas de las contradicciones que estimulan la imaginación de los fabricantes de horas. Por ejemplo, Vincent Perriard, un talante incorregible siempre maquinando maldades, vuelve a agitar la filosofía relojera (un digno continuador de Rousseau) con esa síntesis de arte, ciencia y diseño que es el HYT H1. Qué mejor para cerrar el ciclo planetario que un renovado matrimonio entre fluidos y técnica, como en las clepsidras del origen de los tiempos. Toda una reflexión neoapocalíptica merece la manufactura del siglo XXI que Rolex ha estrenado en Bienne. Aquí los robots hacen ‘in house’ el trabajo mecanizado y los humanos, todavía, con criterio el intelectual. No me extrañaría que pronto los primeros terminaran haciendo todo con habilidad. Y si la marca líder del mercado reproduce el tic-tac en MP3, ¿cuánto tiempo podrá el resto seguir aferrado a las 33 rpm? También el Excalibur Quatuor resulta perfecto para estos momentos de tránsito (también interno en Roger Dubuis). El intrincado platillo volante es un pasatiempo intelectual de cuatro corazones que se gestó en la era del más-siempre-es-mejor de Carlos Dias y ahora afilado el propósito de Georges Kern y Jean-Marc Pontrue de recuperar el orgullo creador de este laboratorio cientopor- ciento Sello de Ginebra. Así de caprichosos están los humores de la técnica este diciembre. No cabe duda que los mayas tenían algo de

razón. 38 | TR | INVIERNO 12

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