fbpx

El laboratorio de Neuchâtel y la hidromecánica de HYT

Ver galería
6 Fotos
El laboratorio de Neuchâtel y la hidromecánica de HYT
El laboratorio de Neuchâtel y la hidromecánica de HYT

Fotografía: HYT

El laboratorio de Neuchâtel y la hidromecánica de HYT
El laboratorio de Neuchâtel y la hidromecánica de HYT

Fotografía: HYT

El laboratorio de Neuchâtel y la hidromecánica de HYT
El laboratorio de Neuchâtel y la hidromecánica de HYT

Fotografía: HYT

El laboratorio de Neuchâtel y la hidromecánica de HYT
El laboratorio de Neuchâtel y la hidromecánica de HYT

Fotografía: HYT

El laboratorio de Neuchâtel y la hidromecánica de HYT
El laboratorio de Neuchâtel y la hidromecánica de HYT

Fotografía: HYT

El laboratorio de Neuchâtel y la hidromecánica de HYT
El laboratorio de Neuchâtel y la hidromecánica de HYT

Fotografía: HYT

El reloj como ratón de ensayo, como un paso conveniente a horizontes más ambiciosos ¿y útiles? Fue Lucien Vouillamoz, ingeniero de física nuclear titulado en termodinámica, teólogo, periodista y consultor en la industria de la automoción. Él también imaginó el principio de los dos depósitos soldados a cada extremo de un capilar y un menisco para separar los fluidos y, por lo tanto, indicar la hora… que es una manera de decir el control preciso de la transmisión de un líquido.

Patrick Berdoz, emprendedor de oficio, que ha registrado más de 100 patentes a lo largo de su carrera y llevó a la cima a la empresa especializada en prótesis médicas Precimed, de la que fue presidente y reunió los fondos. Otra pieza central del puzzle, cuando se trata de hacer realidad los sueños, ha sido Bruno Moutarlier, ex director industrial de Audemars Piguet, quien introdujo el carbono en el Royal Oak.

Es él quien forma a los ingenieros de Helbling Technik, especialista farmacéutico en la parte fluidica, y a los virtuosos relojeros de Chronode en el desarrollo mecánico del reloj HYT H1.

En el casting inicial de este dream team llamado Preciflex SA también figuran Michel Orsinger, vicepresidente senior de la división Over-The-Counter de Novartis y ex director general de Synthes Inc –él lideró la venta de la compañía por 21,000 millones de francos suizos en 2011– y el doctor Ernst Thomke, un mito de la relojería que cofundó SSIH/SMH, en la actualidad el Swatch Group, y que junto a Nicolas G. Hayek crearon ese reloj-cruzada llamado Swatch.

Cuatro años, 19 patentes y 30 millones de francos de inversión después cuesta creer que tanto buen argumento, aunque parte del equipo haya cambiado, tenga como objetivo hacer un reloj experimental únicamente al servicio de extravagantes emociones. Grégory Dourde, actual CEO de Preciflex, nos saca de la duda mientras recorremos esta moderna plataforma tecnológica en la zona industrial de Neuchâtel en la que se elucubra toda la ciencia inusual de los relojes HYT. “Empezar por un reloj tiene su lógica porque todo este proyecto se basa en transladar fluidos de forma microprecisa, pero desde el origen somos conscientes que las posibilidades van más allá del reloj.”

Preciflex, una iniciativa con una veintena de socios, tienen hoy como principal cliente a HYT pero lo que se cuece entre estas paredes no está sólo destinado a dar la hora con la misma física que ya usaran las clepsidras hace miles de años. Dourde menciona como ejemplo un gran proyecto médico que permitirá inyectar insulina de forma autónoma a organismos con diabetes, al igual que un marcapasos regula el ritmo cardiaco, o acelerar las sensaciones en un vehículo de lujo al mostrar el velocímetro o la reserva de combustible en su tablero con el mismo principio del líquido encapsulado de los relojes HYT.

La luminiscencia verde contrasta con el azul ALUN 316B. Las horas líquidas se leen en 48.8 mm de una lógica limitada a 50 piezas.

Como todo proyecto revolucionario en los inicios existen altas dosis de propósitos y osadía pero también una estrategia financiera. No es que crear una nueva relojería no sea un fin en si mismo pero, un reloj tech-conceptual con voluntad de anticiparse es, además, la mejor forma de conseguir parte del retorno de inversión mientras se va perfeccionando la ciencia cronométrica de los líquidos. El primer reloj H1 creado con mecánica Chronode y módulo Preciflex ronda en el mercado los 50,000 USD y el novísimo H3, presentado este año en Baselworld, desarrollado junto a AP Renaud & Papi, tiene un precio de 300,000.

Aunque la diferencia de costo entre los dos se deba más a la parte ‘seca’ de su interior, lo cierto es que ningún otro objeto técnico que no sea un reloj se puede permitir vender experimentación a precio de arte contemporáneo.

El director de Preciflex dedica una hora a mostrarnos cómo los progresos operados por fuelles, capilares, líquidos, pistones y menisco han evolucionado en detalles importantes desde el primer H1 de 2012.

Ahora la fiebre híbrida que el inquebrantable Vincent Perriard, CEO de HYT, propaga por el mundo se asienta, por ejemplo, en un sistema más preciso y estable a los cambios de temperatura, el talón de Aquiles de un líquido, o en una interfaz más probada entre la parte mecánica y húmeda de los relojes.

En este laboratorio no hay nada que se parezca a una manufactura relojera excepto el rigor de la actividad. Todo el instrumental se ha creado a la medida de una necesidad industrial que no existía. El llenado de los capilares, que antes se hacía manual y uno a uno, como el resto del ensamblado, ahora se realiza en nuevas máquina.

Otras analizan el estrés de los líquidos a 70o ºC para estudiar en un mes un comportamiento que a temperatura ambiente necesitaría un año. Poco a poco los avances patentados van quedando al descubierto: la experimentación de un año para poder incorporar el color a los líquidos sin perder propiedades y sin que dejen residuos en el diminuto capilar al avanzar o retroceder; la hermeticidad del sistema con su entorno, 10,000 veces superior a la de un reloj, que hace que los líquidos no se sequen o alteren mientras estén sellados; el control más regulado de la velocidad de retroceso de los fluidos…

Para el siguiente paso, que es multiplicar por 15 la fuerza mecánica del sistema con menor energía, se ha sumado el genio relojero Dominique Renaud. Pero para eso hay que esperar unos meses.

No Comments Yet

Comments are closed