El factor garage de HYT

Ambos tienen 50 años y se conocen de trabajar juntos hace tiempo. También con Gregory Dourde, el CEO de HYT. Manuel Romero estudió geología, pero acabó escrutando el alma de marcas relojeras para dotarlas de sentido. Y lo que es más importante, de un forma de reflexionar el objeto, la filosofía de una empresa. Ya lo hizo en Calvin Klein o Certina. Como cofundador de White Brand Design, uno de los estudios más dinámicos de Suiza en diseños avanzados de producto ligados a la estrategia de marcas. Entró a formar parte del comité de reflexión de HYT en 2015. “Lo que se estaba haciendo no reflejaba bien la revolución de lo que representaba una idea tan sensacional como el tiempo fluídico”. El diseño del H0 y el H20 le vino como una revelación definitiva. “Pocas veces una solución aparece tan clara. Era eso o eso, y lo defendí como si fuera la única opción”.  Pero nada hubiera ocurrido sin François Núñez, Director Creativo y de Producto de la firma de Neuchâtel que participó en su día en la creación del Royal Oak Offshore para Audemars Piguet o en la colaboración del diseñador Jasper Morrison con Rado. “El buen diseño siempre es la respuesta a una buena pregunta”, dicen y el concepto del reloj más propositivo de los últimos años es el fruto de una reflexión en grupo que colabora al más puro estilo de una comuna de garaje de Silicon Valley.

En el momento del encuentro con Tiempo de Relojes, Romero lleva un vintage Rolex Explorer —“porque es un no-diseño”— y Núñez nos dice que después de 30 años dedicado a esto en realidad el reloj no es lo suyo. Dos seres contracorriente con ideas muy claras de lo que está pasando en la relojería actual y por qué.

Manuel Romero

¿Qué es White Brand Design?

Manuel Romero (MR): Un estudio independiente que tiene 15 años. Empezamos como diseñadores de relojes y joyería pero también nos ocupamos de la creación de los materiales alrededor de la marca, para el punto de venta, para el diseño de la boutique, como en HYT, y tratar de que el producto y el diseño sean la punta del iceberg de una reflexión mucho más profunda. Tenemos mucha experiencia porque hemos estado detrás de cosas para TAG Heuer, Louis Vuitton, Romain Jerome (ahora RJ Watches), Victorinox, Calvin Klein… Yo mismo estoy lanzando una empresa nueva que tiene que ver con smartwatches para hacer monitores digitales, apps para relojes como Samsung, Google y después vendrá Apple. Estamos en el Google Play Store. Esto es algo que se diversifica de la relojería. Por eso estamos tan interesados en la colaboración con HYT, porque por fin llegó una marca con algo nuevo para salir del aburrimiento que está viviendo la relojería suiza actual.

¿Por qué la relojería suiza evoluciona tan poco? ¿Será la clave para permanecer?

MR: No hay mucha gente que piense out of the box, que traiga ideas nuevas y tenga el coraje para realizarlas. Así somos nosotros para todo en White y cuando podemos hacerlo con François (Núñez), mejor, porque con él hemos hecho las mejores colaboraciones en el pasado. Se trata de ser revolucionario o, por lo menos, radical con el diseño. Es lo que hemos hecho con el H0 y el H20. Somos un grupo de amigos que nos conocemos desde hace 20 años y siempre hemos mantenido la relación.

Sketch del modelo H0

¿Qué idea hay en el origen del modelo H0?
MR: Súper sencillo. Conozco la historia de HYT desde los primeros días. El producto que tenían no me gustaba porque no estaba adaptado a lo que era la marca. Nos dijeron que estaban pensando en un reloj nuevo y nos invitaron al concurso. Llegué con una conclusión muy simple. Es la única firma que en los últimos 100 años ha traído algo realmente nuevo a la relojería y no estamos hablando de un mecanismo. HYT es como Swatch que trajo el reloj de plástico a 50 euros, una idea igual de disruptiva, pero los primeros HYT no te mostraban esto. Eran un reloj con un mecanismo muy complicado y un líquido. Poner un tubo con un líquido para darte la hora en un reloj es algo increíble pero no se comunicaba bien, así que tomamos un riesgo. Si el héroe del reloj es el líquido, se tiene que ver eso antes que cualquier otra cosa. Les hicimos una presentación a toda la directiva y nos olvidamos de su briefing. Les dijimos que hoy HYT es esto, y esto era el H0. Fui muy insistente en que nuestra idea era el futuro de la compañía. No fuimos el único despacho que presentó proyectos. Nos llamaron en septiembre de 2016 y nos dijeron que el producto debía estar listo seis meses después para Baselworld. No es una cosa que me suceda muchas veces. Te despiertas una mañana con una visión sobre lo que se necesita y era tan clara que no hacían falta alternativas. Gregory Dourde, que estaba tomando el liderazgo de la marca, lo entendió muy bien.

François Núñez (FN): Los primeros cinco años HYT se comunicó a través de la innovación, de lo que iba dentro, de que no somos relojeros, somos científicos. La marca entendió que era un momento importante para hacer un choque y traer su verdadera identidad. Cuando eres una firma muy joven vas corriendo y no tienes perspectiva. El H0 fue la mezcla del momento en el que estaba la marca y una presentación muy inteligente que dio un enfoque nuevo. Tu producto tiene que ser muy coherente con lo que eres, porque si no estás haciendo lo que todo el mundo. Por eso la relojería actual está como está.

¿Un diseño es bueno si no necesita explicación?

MR: Hacer el módulo para transmitir el líquido en un HYT es mucho más complicado que hacer el movimiento mecánico de base del reloj y eso nunca se comunicó. Y el H0 y el H20 no hace falta comunicarlos. Una marca como Ressence ha traído algo nuevo y el diseño lo expresa perfectamente. No hay mucho más que decir cuando ves un Ressence.

¿Qué nos dice el diseño del H0?

FN: Tratamos de imponer la cúpula de zafiro como una imagen de producto, de marca. La cúpula permite la misma transparencia del objeto, los reflejos del agua y somos una marca que indica el tiempo líquido. Pero también viene a decir algo muy importante de nuestra firma. Las cúpulas están en los laboratorios científicos y en los museos y HYT hace ciencia y arte. Llevo 30 años en la relojería y Manuel 25 o 20. En este momento todos están haciendo relojes extraplanos que son algo en 2D, como si le quitaras una dimensión al reloj. A los milenial no hay nada que les obsesione más que la 3D en videojuegos, el cine, la realidad virtual. Así que la relojería no está considerando el mundo en el que vive esta generación. Por eso decidimos que le daríamos esa tercera dimensión a nuestro reloj.

MR: En los primeros modelos de HYT el capilar estaba escondido en la carátula y si el líquido es el protagonista, debe estar sobre todo lo demás como el principal elemento. Eso tiene sentido. En el H0 por primera vez se ve la salida de los capilares desde la esfera y el líquido emerge de las entrañas del reloj. Eso es lo más importante en este diseño. El H0 no es un reloj, es un objeto y te habla como tal. Lo ves y te dan ganas de tocarlo.

El modelo H20

¿Qué tiene que tener un diseño para que enamore a primera vista?

Que su reflexión no se reduzca solo a la estética. Yo lo llamo impacto natural de un objeto cuando le gusta a la mayoría. Para que un diseño tenga éxito debe ser la respuesta más inteligente a una pregunta inteligente.

¿Si la relojería atraviesa momentos de depuración quiere decir que muchas marcas no saben hacerse las preguntas correctas?

FN: Tal vez sí, pero no se atreven a dar las respuestas. ¿Cuál es la razón para que un joven hoy se compre un reloj? No la hay. Apple lo está haciendo todo mejor. Una marca debe buscar que el reloj tenga una relación muy fuerte y emocional con su usuario, y resulta que la relojería suiza se ha desconectado completamente de una generación. Llevamos 20 años solo mirando a los  archivos, relanzando los íconos y con suerte poniendo al día alguno de los clásicos. Si no se innova es porque no se observa el mundo en el que vivimos. Nuestra responsabilidad en HYT es dar un punto de vista nuevo, consecuente con el mundo actual a una generación que ya no quiere otro tourbillon. Nos remitimos a las clepsidras que son el origen del concepto del tiempo y no a la relojería que es algo que vino mucho después. El tiempo es como un río, algo que nunca se detiene y lo que hace una manecilla es detenerlo continuamente. Por ejemplo, Ferrari tiene desde hace más de diez años un coche híbrido, algo impensable hace dos décadas. Porsche anunció hace cuatro años un modelo completamente eléctrico con el Mission E. Y el que más ha acelerado el proceso es un tipo que viene de todo excepto de los coches, que es Elon Musk con Tesla. En la relojería, ese cambio no lo he visto en ninguna parte.

Los autos Tesla y los relojes de Apple están recuperando la delantera en dos sectores en los que Europa se adueñó del prestigio. ¿Será una venganza?

MR: No creo que sea una venganza. El problema es que estamos atolondrados, que es lo mismo que pasó con la crisis del cuarzo. Si la relojería tradicional está muerta, entonces inventas algo. ¿Qué haces? Cerraduras conectadas o yo qué sé. África ha pasado de no tener agua potable al mundo 4G, y China en muy poco tiempo ha mutado de ser sinónimo de copia barata a ser un país más avanzado tecnológicamente que Suiza y sin evolución pausada.

FN: No sé si estamos atolondrados o asustados, pero hay algo claro: que el discurso que teníamos hace diez años ya no sirve para el presente.

¿Qué marcas deberían asumir este desafío?

FN: No sé, pero los demás se tendrán que hacer las mismas preguntas que nosotros estamos tratando de responder. De las crisis a veces nace algo revolucionario. La relojería actual debe ser complementaria a un smartwatch o a un smartphone. La manera en la que nosotros indicamos la hora en HYT, aunque sea precisa, no se trata de precisión, sino de la idea de que el tiempo está pasando y eso es complementario con la funcionalidad de lo smart.

Modelo H0

¿Con qué otras cosas que no sea un reloj dialoga bien el concepto del H0?

MR: En relojes estamos más cerca de un Ressence que de un Rolex o un Hublot. Hemos decidido que tenemos que tener credibilidad científica porque no somos relojeros. Yo lo comparo con la arquitectura de Zaha Hadid, que todo el mundo pensaba que era increíble pero que no era posible. Su arquitectura es fluídica como HYT.

Manuel, hablanos de tu nuevo proyecto para concebir productos smart.

Es una puerta abierta a la creatividad. No me quiero morir tonto por no haber participado en la evolución del mundo. Por eso trabajamos con HYT y por eso ha salido el H0 y el H20. No me gusta quedarme congelado al mirar los aviones y los cohetes y los viajes a Marte. Hace cinco años me senté con mi exsocio que no cree en los relojes. Yo soy un poco geek. Empezamos a pensar en aplicaciones que todavía no existen y que pueden ser muy útiles en la muñeca. Prefiero tener el monedero para pagar en el brazo que en el bolsillo. Para llevar las cosas básicas funciona mejor el brazo. También te quitas un poco la adicción al teléfono. Estoy desarrollando una empresa para vender este tipo de creaciones a Apple, Google o Samsung.

En lo smart el mundo está solo en el inicio. Vamos a hacer cosas en digital de gráficos, de salud, de mezclar información del tiempo y de cosas útiles, con juegos, con apps un poco más específicas. Nos estamos metiendo por una puerta sobre la que tenemos un control perfecto y todo lo que va a salir será top class. El año pasado se vendieron 42 millones de smartwatches, la mitad de ellos de Apple. En Suiza tenemos una ventaja, que sabemos como poner un montón de información de una manera muy clara en una superficie muy reducida y eso hay que explotarlo.

FN: Nuestro oficio no es una ciencia exacta. Tienes que referirte a tu intuición, a tu instinto, que son valores que hoy en día ya no se consideran como importantes en una empresa. La mayoría de la gente que tiene mi posición de director de desarrollo de productos se pasa el día haciendo tablas de Excel para justificar sus decisiones.

¿Habrá algún día una colaboración entre Apple y el Hecho en Suiza?
MR: Apple contactó a Swatch Group. Yo estaba en el comité cuando eso pasó. Contactaron para colaborar, para ayudarles. Ellos tenían la visión y solo querían tecnología suiza para realizarlo, para hacer un reloj juntos.

H0 Gold

¿Podría HYT hacer algo con Apple o Samsung?

FN: El mayor valor de lo que hay en un HYT es americano. No lleva solo componentes suizos, sino también tratamientos, como lo que hay que hacer con el líquido para que resbale bien por el capilar. Pues ese tratamiento tiene un gran valor añadido y es uno de los procesos más caros de nuestro reloj. Hoy el origen no es lo que más importa. Apple se hace en China.

¿Se imaginan la posibilidad de vivir desconectados otra vez?

FN: Es cierto que cuanto más virtual es nuestro mundo, más necesidad hay de defender valores y otra forma de realidad. Estamos hablando de Apple y al mismo tiempo de slow food, de la necesitad de autenticidad, de valor. Ya no podremos vivir desconectados porque nuestra realidad es conectada y además no lo deseo. Aunque mi vida se haya vuelto más complicada y más intensa, también es mucho más divertida conectada.

¿Dónde imaginas tu futuro?

FN: Si pudiera escoger no me iría a trabajar a Apple porque ya ha vivido su tiempo y hoy le falta un visionario. Me iría a Corea del Sur. Lo que a mí de verdad me preocupa es ser alguien contemporáneo antes que ser un relojero o un creativo.

François Nuñez
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