Ferdinand Berthoud muestra las dos caras de la luna

El siglo XVIII se desarrolló el período considerado “Siglo de las Luces”, que se consideró como un punto para el desarrollo de las ciencias y el conocimiento. Etapa en la que  Ferdinand Berthoud se dedicó al desarrollo y difusión del saber. Su colaboración fue en ambas ramas que le sirvieron para dedicarse a la investigación y desarrollo de la relojería.

Dentro de ese período también se perfeccionó la medición de distancias y tiempos donde la lectura de las fases lunares jugaron un papel determinante para medir esos aspectos, por eso El Chronomètre FB 1L es un modelo que incorpora la visualidad de la edad y de fases de la luna. Se trata de una edición experimental de 10 ejemplares en dos versiones que se ensamblaron en una caja de 44 mm de oro gris y titanio cerámico.

La edad de la luna tiene una mayor precisión que las faces lunares, la cual es una complicación “tan simbólica como estética, sin embargo, la indicación de las fases de la luna no ofrece la exactitud necesaria para un uso astronómico”. En esta colección se reúne por primera vez un cronómetro, un indicador de la edad y de las fases de la luna, una innovación dentro de la casa relojera.

El calibre que se integra para ambas ediciones es un FB –T.DC-L hecho por Ferdinand Berthoud de carga manual con una reserva de 53 horas. También incluye un tourbillon de segundero directo. Este Permite compensar las variaciones producidas en la marcha por las diferentes posiciones que adopta el reloj a lo largo del día.

La edad y fases de la lunares

La visualización de la edad de la luna se muestra en días, los cuales son marcados del 1 al 14 sobre un segmento barrido por una aguja que efectúa un movimiento de vaivén. El día “1” es el primer día que transcurre a partir de la luna nueva. Este se representa con un círculo que simboliza la luna nueva.

Los siguientes tres cuartos se reparten sobre el mismo segmento a lo largo de los días que pasan. Frente al día 14 se ubica un disco lleno que simboliza la luna llena. Llegada a esta fase, la aguja inicia un movimiento de retorno progresivo que vuelve a pasar por los mismos cuartos en sentido inverso: tres cuartos, dos cuartos y un cuarto, hasta volver a la nueva luna frente al día 1.

Esta visualización de la edad de la luna se completa con una segunda indicación que se descubre a través de una abertura situada en la esfera, entre las 4 y las 5. Esta indica en qué fase de la luna nos encontramos, creciente o decreciente, precisando por tanto si la aguja que indica la edad de la luna está ascendiendo, (hasta el día 14) o volviendo (hacia la luna nueva en el día 1).

Esta aguja progresa a un ritmo que no se percibe a simple vista y esta indicación de la fase de la luna a las 4:30 permite captar de un vistazo si nos dirigimos hacia una luna llena o hacia una luna nueva. Esta semiesfera reproduce las dos grandes caras de la luna, visible u oculta, en las dos versiones de la colección FB 1L.

Ediciones

FB 1L.1 “Near Side of the Moon” se inspira en la cara visible de la luna, por lo que da una imagen más cálida y luminosa. La pieza posee una canto, con elementos laterales y una corona de oro gris pulid y asas de cerámica negra.

FB 1L.4 “Far Side of the Moon” con tonos oscuros y misteriosos evocan a la cara oculta del satélite natural de la tierra. Su canto de oro gris es granallada con cerámica, asas y elementos laterales de titanio cerámico gris oscuro.

 

Ve también: Ferdinand Berthoud se sofistica 

No Comments Yet

Comments are closed