Gorilla Fastback Drift, fuerza rebelde indie

La rama independiente de la industria suele dividirse en dos: quienes beben de la artesanía/mecánica clásica y quienes buscan romper los moldes. En el segundo grupo se inscribe Gorilla, compañía que desde su imagen y lema es contundente: su intención es convertirse en los chicos malos de la relojería.

¿De dónde este espíritu rebelde? De su amor por el automovilismo y la horología. Si bien la combinación de ambas disciplinas es histórica, Gorilla pretende llevarla más allá al arriesgar con una mezcla radical de materiales y plantear un desafío constante a las normas estéticas.

La firma lanza su nuevo Gorilla Fastback Drift, reloj de estilo deportivo que arriesga en los elementos que lo componen. Basta con observar la caja (44 mm), construida a partir de la conjunción de carbono, anodizado de aluminio, cerámica (bisel) y titanio (corona y fondo). ¿Alguien dijo rebeldía?

La esfera no se queda atrás, es una representación de un mecanismo del siglo XVII con un efecto tridimensional al ser compuesto de tres discos unidos en el centro. La hora se indica mediante estos discos mientras que la única aguja que tiene muestra los segundos. Su diseño sigue una inspiración automotriz ‘old school’, característica de la marca.

¿Su motor? El movimiento ETA 2824-2 de carga automática con un módulo horario de discos giratorios desarrollado por Manufacture Vaucher. La firma conjuga su desarrollo original con soporte técnico de alta relojería. El Fastback cuenta con correa de caucho bicolor y su característico estilo perforado. Se trata de una edición limitada de 250 piezas. Gorilla sigue creando su estilo.

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