La fiebre del oro (mágico) de Hublot

En 1848, California vivió uno de los fenómenos más recordados de la humanidad: una repentina migración masiva hacia áreas rústicas dado el descubrimiento de grandes yacimientos de oro. Este hecho impulsó la industria basada en el metal, gracias a lo cual se desarrollaron tanto herramientas como tecnologías que aún hoy nos resultan totalmente útiles.

Casi 160 años después, ese boom dorado escribe un nuevo capítulo, esta vez en la relojería. Hublot presenta el Big Bang Meca-10 Magic Gold, pieza que, gracias a su construcción innovadora, permite observar el mecanismo de la reserva de marcha a través de la esfera, alojada en una caja Magic Gold, primer oro irrayable y el más duro del mundo, desarrollado y patentado hace 5 años por la firma, en conjunto con la Escuela Politécnica Federal de Lausana.

hublot-post1Este material, resultado de la ampliación de los límites de la física, sólo puede trabajarse con un diamante certificado por la Oficina de Control de Metales Preciosos, lo cual le da una dureza cercana a los 1,000 vickers, escala que mide la resistencia de un objeto cuando es penetrado.

Limitado a 200 ejemplares, el Big Bang Meca-10 Magic Gold, cuenta también con grandes avances mecánicos. Su movimiento esqueletado de cuerda manual funciona con el calibre HUB1201, desarrollado in-house, que cuenta con dos barriletes paralelos con indicación de reserva de marcha en sistema de cremallera, dos rastrillos deslizantes e indicación doble de reserva de marcha.

hublot-post2En cuanto a la esfera (compuesta de zafiro antirreflejante), muestra la mecánica del movimiento y la inusual arquitectura de la reserva de marcha, capaz de alcanzar 10 días de duración. Posee correa de caucho negro con líneas estructuradas y cierre con hebilla desplegable de cerámica negra y titanio chapado en negro. Su caja mide 45 mm y es sumergible 100 metros.

 

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