Anuario 2010


  • HETEROGENEIDAD COLORIDA DESDE TREVISO. Irrumpió en el mercado hace justo cinco años de la mano de una joven compañía italiana. Y en su portafolio retoza el espejo laberíntico del tourbillon en una carátula esqueletada junto a cronos monumentales de cuarzo y piezas mecánicas con bisel de titanio y oro rosa. Todo sea por el ‘trend’ y la ‘joie de vivre’.

    Mucho cromatismo, color, volúmenes generosos, precios competitivos y juegos desenfadados con las tendencias pasadas y, quizás, futuras. En la selección para 2010 de esta marca con base en Treviso (Italia) los protagonistas son unos inmensos Magnum, con cajas de entre 47 y 50 mm y una variedad de motores y funciones tan extensa como la miríada de piezas que puebla una serie caudalosa, dividida en subsecciones como Magnum Collection Chronograph. Pero la rara avis y el gesto significativo en el portafolio de la firma se llama Magnum Collection Tourbillon y presenta un torbellino lujosamente alojado en las entrañas de un movimiento-carátula esqueletada y, por eso, muy cercano al barroquismo. Aunque, posiblemente, la impostura se localice directamente en el bisel tipo diver
    de acero con placa de oro rosa que es giratorio y rezuma deportividad aunque, sin embargo, se liga a una apariencia de corte manierista. Su Magnum Collection Mechanical también asume este reto de transgresividad sur la scène combinando aquel mismo bisel (que quiere tipificarse como sello), ahora en titanio y oro rosa, con una abertura sobre el órgano regulador del calibre automático y dos indicaciones upgrade, como son el caso de un fechador retrógrado y una reserva de marcha de 42 h. Magnum Collection Freestyle apuesta por el maridaje entre resina, movimiento de cuarzo de crono, acero ennegrecido en bisel y una esfera con relieve de clavos.

VIP Time