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“Es más fácil vender un reloj que un champú”: Stéphane Bianchi

Autor: Leslie López/ Carlos Alonso

Relojes & Joyas creció un 12% el último año en LVMH, según el reciente reporte oficial del grupo. Son 4,123 millones de euros de una facturación total de 46,826 millones. Stéphane Bianchi es la nueva figura que tomó el relevo de Jean-Claude Biver al frente de la división relojera y ejerce como CEO de TAG Heuer. “No estoy aquí para la sucesión de nadie”. Un coleccionista con mucho aprecio por su Monaco del 70. “Soy un tipo muy sencillo, coches y relojes”. Afable y sonriente, responde sin dar rodeos.

Debe ser fantástico llegar de otra industria a una posición así. Es fácil comunicar sobre relojes porque es sexy, con performance…

Es más fácil vender un reloj que un champú (risas). No, he sido coleccionista de relojes por más de 20 años. Pero no por ser coleccionista he llegado aquí. Es porque amo las marcas. Toda mi vida he trabajo para marcas. Y también debería decir que amo los relojes. Colecciono todo tipo de piezas, no es por precio, sino por su mecanismo, cómo se ven, etc. Nunca vendo. Igual que las mujeres con los zapatos, pero con los relojes.

¿Y cómo elige las piezas que colecciona?

Colecciono vintage y relojes nuevos. Iconos, pero también puedo comprar otras piezas. El último que compré no es de nuestras marcas de LVMH. Y sólo mecánicos. El mecánico es eterno, el conectado es un poco menos (risas). No busco relojes como una inversión. No juego con mis pasiones, no invierto con ellas. Mi esposa sufre cuando ve que compro otro reloj (risas). Pero los relojes los puedes poner en un closet y ya está. Si coleccionara casas, sería más complicado. ¿Han visto el nuevo Hublot de zafiro amarillo? Increíble.

El futuro de LVMH va a ser dirigido también desde el punto de vista de un coleccionista. ¿Importa la pasión, el valor económico, legado…?

Creo que necesitamos pasión y cerebro. Creo que el 50% de una marca está en la cabeza y el otro 50% en el corazón. Pero no puedo trabajar con una marca si no estoy apasionado. Yves Rocher era una marca de cosmética, pero amaba la marca aunque yo no sea cosmetólogo. No es por un producto, es una marca muy fuerte. Y también fue importante que es una empresa familiar, que ellos eran los dueños. No sé el porqué, pero siempre lo necesito. Trabajé directamente para el señor Rocher, y un buen tiempo para una compañía familiar suiza, también para Lacoste y otras. Ahora estoy con el señor Arnault. Pongo una parte de mi corazón y me gusta que la compañía sea de una familia. Es algo a largo plazo, aunque tienes que dar un resultado. Ellos invierten a largo plazo, no es solo crecer las cifras nada más. El hijo del señor Arnault trabaja conmigo y de manera cercana.

Ama las marcas, ¿pero cuál es la razón por la que el señor Arnault le vea como el sucesor del señor Biver?

No estoy aquí para la sucesión de nadie. No soy el sucesor del señor Biver. He sido el sucesor de muchos hombres famosos como Yves Rocher, el director del grupo, un hombre muy famoso. Salí de Yves Rocher en 2015 para hacer mi marca. Una semana después de irme de Yves Rocher, me vi con Arnault, pero no había una razón en particular, sólo fue una coincidencia. Hablamos y decidimos que un día trabajaríamos juntos. A los tres meses nos vimos de nuevo. Y después de dos o tres años, me llamó y me dijo que era posible que tuviera algo para mí. Es esta posición. Mi punto es levantar una marca como TAG Heuer: retail, internacional, puntos de ventas, esto es lo que amo y los relojes también. Éste es el tipo de marca con el que me siento bien y por eso dije que sí. Pero creo que esa pregunta se la deberías hacer al señor Arnault directamente.

¿Y qué tareas hace exactamente con las marcas: relanzar, renovarlas…?

He manejado muchas marcas, principalmente en Yves Rocher, que es muy famosa en México. Stan Home, que también destaca aquí, son productos para la casa, una compañía de venta directa que tiene 2,000 consultores de belleza vendiendo como Avon y ese tipo de compañías. Petit Bateau también está así. Era el CEO del grupo y cuando se necesitaba, también era el CEO de la división, o de Petit Bateau o de Stan Home. Si estas marcas necesitaban un empuje por alguna razón, por desarrollo, por imagen, por proyecto, tomaba las riendas de la posición y luego trabajaba con otros equipos en las marcas. Como ahora, soy el CEO de LVMH pero también de TAG Heuer cuando se necesita.

¿Ha habido alguna transición en especial con Biver y usted? ¿Le dio algún consejo?

Es una relación muy simple, nada especial. Cené con él el otro día, nos vemos seguido, pero no es así. Jean Claude no me da consejos, solo platicamos juntos. Si necesito algo, le hablo. Y si veo algo en algún lugar, lo comentamos o me dice si ve algo que le interesa, como sugerencia y me comenta que haga lo que quiera. Él es un “chairman” no ejecutivo. Es una posición dentro del grupo y sigue muy comprometido en el trabajo. No está lejos y es una gran manera de poder seguir haciendo cosas juntos. Es ganancia. Una relación simple pero buena. No lo conocía antes.

Viene de la industria de la belleza y cosmética. ¿Qué similitudes y diferencias ha encontrado entre ambos mundos, o la moda en general y los relojes?

Y de textil y el hogar también. Diría que vengo de marcas, no soy un experto en cosmética para nada. Creo que ambos mundos necesitan una buena marca. Esto es lo más importante. Pero en el mundo de la moda, el creador, el director artístico es clave. No es lo mismo en la industria relojera, el reloj no depende de un solo tipo. Hay muchas personas diferentes, es más una colaboración. Una marca podría cambiar mucho en el mundo de la moda cuando cambia el creador, pero en la relojería es diferente. Y otro tema es que no tenemos supermodelos en nuestro mundo, tenemos embajadores. Son un tipo de modelo, pero no son iguales.

¿Cómo percibe a Hublot y Zenith?

Mi hijo adora Hublot, la marca va muy bien. Pero estoy trabajando principalmente en TAG Heuer para entrar en China y tener más desarrollo. Hublot cuenta con Ricardo Guadalupe como CEO. Es muy bueno y un gran tipo. Esta firma puede mejorar y hacer cosas que todavía no ha hecho. Y Zenith tiene a Julian Tornare como CEO. Yo soy el CEO de TAG Heuer. Cuando dejo la posición de TAG Heuer, hago algo más dentro de la división. Pero TAG Heuer es mi enfoque principal.

¿Bulgari sigue su línea independiente en el grupo LVMH?

Estoy a cargo de TAG Heuer, Hublot y Zenith, no de Bulgari. Tengo suficiente con las tres marcas por el momento (risas). Estoy feliz de tener solo esas. Bulgari es muy exitosa, no sé realmente porque no la tengo, pero la organización es así. Es la misma situación que antes. Pero como saben las organizaciones se mueven, no es el punto.

¿Y qué ve en TAG Heuer que podría ser exitoso?

A todos nos pagan por desarrollar marcas y darles la vuelta. En el caso de TAG Heuer, no lo necesita porque funciona bien, aunque todavía requiere desarrollo. Necesitamos impulsarla en EUA principalmente y luego en China porque no estamos allí todavía. Por ejemplo, tenemos un reloj conectado. Vengo de un mundo digital en el que tuvimos 30 millones de clientes en nuestra base de datos, aquí hay un poco menos (risas). Creo que tiene un gran potencial para TAG Heuer porque es una marca masiva que vende muchos relojes y movimientos. Se necesita un desarrollo digital para no perdernos de algo. Estamos trabajando en eso mucho con el reloj conectado. Y no soy el único trabajando en esta compañía, necesitas un equipo motivado con una estrategia clara y correcta que pueda entender, apreciar y que darse cuenta de ella.

¿Ha tenido oportunidad de visitar la manufacturas y las instalaciones?

En el primer minuto de mi primera semana fui a las fábricas, ni siquiera puse el pie en la oficina y fui directo. Llegué a principios de noviembre de 2018 al grupo. Empecé en la manufactura de TAG Heuer. Me encantan las fábricas, no todas honestamente. Pero cuando tienes a gente apasionada haciendo movimientos o una esfera…¿sabes cuántas operaciones diferentes necesitas para hacer una carátula? Es una locura. Una esfera sencilla requiere 130 operaciones. Es increíble.

¿Y cómo ha visto el Instituto de Investigación de LVMH?

Esa fue una de mis sorpresas al entrar a TAG Heuer. Me sorprendió ver un instituto tan grande con tantas máquinas en La Chaux-de-Fonds. Es increíble. Tenemos una herramienta impresionante. Es una gran inversión la que estamos poniendo ahí y sí lo vale. Pero tiene que ser innovación para el consumidor. No se trata de estar felices porque desarrollamos algo. Si es inútil para el consumidor, es inútil para la compañía. Con Guy Sémon (director del Instituto) y este equipo nos enfocamos en ciertas innovaciones muy específicas. No estamos pensando en una innovación a 10 años, si no en tener algo muy práctico. Sémon me dijo cuando llegué: ‘no soy un buscador, soy quien lo encuentra’ (risas). Esto me gusta, es perfecto. Es un gran activo y no sólo le sirve a TAG Heuer, ya que si Hublot quiere aprovechar alguna innovación, entonces envían a los ingenieros para que trabajen en ella y sea suya. Es algo debe ser usado por nuestras marcas.

 TAG Heuer ahora tiene muchos embajadores en múltiples áreas, sobre todo deportistas, ¿qué piensa sobre esto?

Si tienen tantos embajadores es por una razón, pero mañana nos vamos a enfocar un poco más. La estrategia que vamos a implementar en términos del grupo es un poco más enfocada. Luego nos tendremos que ver patrocinadores. Seguro serán menos. Todavía no está decidido cuáles se quedan y se irán porque primero tenemos que definir lo que vamos a hacer. Estos embajadores son muy buenos para lo que tenemos ahora y trabajaremos sobre lo que ya se ha hecho. Todo será una secuencia lógica de lo que se ha hecho. No es un cambio de 180º, es solo una continuidad, pero en una manera más enfocada.

 

¿Es el caso de la nueva espiral del TAG Heuer Nanograph?

La espiral de carbono con nanotecnología. Fue desarrollada en un horno de plasma. Una locura en la industria y especialmente en La Chaux-de-Fonds. Es impresionante. Estamos construyendo en un área para desarrollarlo. Guy Sémon lo llamó Nanograph y son las cosas que quiero hacer con él. Una espiral de carbón, que es muy práctico. Una lástima que no se pueda ver porque sería mucho mejor si el consumidor pudiera verlo. Puedes ver el tourbillon fácilmente, pero no la espiral. Por eso tenemos que explicarles a las personas qué es y para qué sirve.

¿TAG Heuer debe continuar con lo mismo, o ve posibilidades de cambiar algo?

Se debe construir sobre el pasado. Pero como le dije al señor Arnault, no soy el tipo que deba continuar nada. “Si quieres continuar, no me deberías de haber contratado”. Soy un tipo disruptivo. Estuvimos todo el domingo pasado hablando de la estrategia y de cómo quiero que se hagan las cosas. Estoy seguro que es muy diferente a los demás, pero es mi manera de hacerlo. No tiene que ver con que los otros o el señor Biver estuvieran equivocados, no es el caso. Tengo mi estilo y mis convicciones. Así se dará.

 ¿Y cuál es su estilo?

Muy directo. No soy político para nada, lo que pienso es lo que te digo. Si creo que eres muy bueno, te lo digo. Si creo que no lo eres, también, y que debes mejorar. Es la manera en la que puedes mejorar. Si me dices que algo está mal y que se debería de hacer de otra forma, entonces abrimos una discusión. Cuando decidimos algo, debemos hacerlo, no me gusta la gente que dice que está de acuerdo y luego hace lo opuesto. Me encantan los productos, el marketing, el desarrollo, pero también debe ser redituable. Y tanto la línea más alta como la baja de productos son muy importantes. Amo la investigación, pero si no la puedes traer a un producto ni la puedes vender, lo siento, es inútil. Así que tenemos estas discusiones con Guy Sémon. Él es un tipo muy directo también.

 

El último Monaco customizado por Bamford

Como coleccionista, ¿cuál es su favorito de TAG Heuer?

Siento que se va a decepcionar mucho, para mí es el Monaco. Monaco es TAG Heuer. Sé que el Monaco no es tan famoso fuera del grupo y de ciertos amigos, pero para mí lo es claramente. Eso es lo que me gusta, es diferente. Ves un Monaco, sabes que es un TAG Heuer. Así debería de ser la marca, diferente. Es un reloj muy “cool”,  y luego  me acuerdo de McQueen, de Le Mans porque también amo los coches. Soy un tipo muy sencillo, coches y relojes.

¿Recibió alguna misión especial del señor Arnault?

No. Él quiere desarrollar esta compañía. Así que en el próximo mes de junio le presentaremos el plan de desarrollo a tres años. No se concentra en cifras, sino en desarrollar la marca y la división. Es lo que espero lograr.

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