México, epicentro de los 100 años de Mido

El antiguo Hotel Reforma de México fue el escenario multisensorial donde Mido celebró un siglo de vida. Un edificio emblemático inaugurado en 1936 como el hotel más lujoso de Latinoamérica, se convirtió en el epicentro del brindis centenario. Los invitados se sometieron a los efectos de la máquina del tiempo con un show donde las acrobacias de luz y el sonido servían para mostrar el pasado, presente y futuro de la marca. Una danza aérea en la estructura del gran salón fue un homenaje a la conexión entre la firma y la arquitectura, ya que este espacio fue obra del arquitecto Mario Pani, uno de los más prestigiosos del país.

El anfitrión de la gran fiesta fue Franz Linder, CEO de Mido desde 2002. “México es uno de los mercados más importante para Mido”, dijo emocionado. Y ésta es la razón por la que una de las pocas soirés de aniversario se celebra aquí. Durante años, México fue el primer mercado para Mido, que llegó al país latinoamericano hace más de 70 años. Hoy tiene 320 puntos de venta en el país y asegura que su presencia seguirá creciendo.

Franz Linder, CEO de Mido y Edgar Embriz, director de Mido en México brindan en el Hotel Reforma por los 100 años de la firma.

Linder reconoce que aparte de México, Asia es su principal socio. “China ocupa el primer lugar, sigue México y otras regiones de Asia”, menciona Linder sin dar más especificaciones. Mido no sufrió por leyes anticorrupción o impuestos sobre productos de lujo en Asia y siempre registró un buen desempeño, dice orgulloso quien llegó a la empresa en 1995 como gerente de ventas. Europa y Estados Unidos son ahora los mercados con más oportunidades para Mido. “Europa es el mercado con más potencial para nosotros. Somos fuertes en Suiza, Alemania e Italia, pero estamos ahora con un proyecto fuerte en Francia”. En cuanto a México, ya tienen la fórmula del éxito asentada: “después de más de 70 años en México, nuestro éxito en esta región se cimenta en tres virtudes: gustos adaptados al cliente latino, el precio correcto por el valor ofrecido y un excelente trabajo de distribución“, enumera el directivo.

Juanchi Torres, amigo de la marca, también celebró 100 años de Mido

“Soy optimista. La firma está funcionando muy bien. Esperamos crecimiento de dos dígitos anualmente los próximos cinco años”, dice Linder. El CEO de Mido ha aterrizado en el país con todo un séquito de relojes que recorren los 100 años de la compañía que fundó Georges Schaeren en Suiza en 1918. No faltan los guardatiempos más icónicos (Commander, Star Ocean, Multifort y Baroncelli). “Hemos traído las colecciones más representativas de la firma, las que definen el ADN de la marca, que se resume en calidad, funcionalidad e innovación”. En esta muestra de poderío también tiene protagonismo el Calibre 80, que se lanzó en 2016, con reserva de marcha de 80 horas, certificado COSC y escape de silicio, algo propio solo de la alta relojería.

Multifort Datometer Limited Edition. Una réplica del que se lanzó en 1934, pero con el Calibre 80 que Mido estrenó en 2016. Habrá 1,918 piezas y una serie especial de 100 unidades de oro que se lanzará en otoño.

Aunque Linder no es pródigo en cifras, un informe de la banca privada Vontobel con sede en Zurich publicó en abril datos de la industria relojera y, por tanto, también de Mido. En el reporte, asegura que la compañía vendió 185 millones de dólares y produjo 140 mil relojes en 2017. Aunque se fundó en 1918, no fue hasta 1985 que pasó a ser parte del gigante relojero Swatch Group y hoy representa 4% de la cuota de mercado del total de las firmas relojeras del consorcio, que es propietaria de 18 firmas de relojería.

La red de ventas de Mido es enorme. Cuenta con presencia en 70 países y 2,700 puntos de venta alrededor del globo, alrededor de 320 de ellos en México. Como otras muchas firmas del sector, la forma de distribución está en fase reflexiva. “Lo importante es que los retailers sepan comunicar la firma y los relojes tengan una buena visibilidad, para que los compradores accedan fácilmente a él”, asegura. En este sentido, reconoce que la firma sí está haciendo una revisión de sus socios, para asegurarse de que la marca esté en las manos correctas.

Commander Shade se inspira en un modelo de 1979 (el primero de esta línea se lanzó en 1959). En la foto, la versión de acero y PVD rosa con esfera ahumada y brazalete de malla que le dan un look vintage.

En la era de Apple y los smartwatches, la pregunta es ineludible, sobre todo porque comparten el mismo rango de precio y perfil de cliente. “No es competencia para nosotros. Tener un Apple y un Mido no es incompatible. Mido es emocional, mecánico, atemporal y perdurable. El otro es un producto electrónico, funcional y efímero”, sentencia convencido.

Otros de los nuevos jugadores del mercado es el e-commerce y Mido lo sabe. “El e-commerce en Mido es una categoría que está creciendo rápidamente a través de nuestro sitio, en plataformas autorizadas y con retailers que lo ofrecen online. Pero yo personalmente opino que las tiendas físicas no desaparecerán. Es una experiencia de compra distinta”, pronostica.

Trilogy Baroncelli (Baroncelli 1918, Baroncelli 2018 y Baroncelli 2118). Cada versión representa presente, pasado y futuro de la casa. La declinación de PVD negro y correa textil es la propuesta futura, más deportiva.

La historia de Mido hace una parada especial en 1934, cuando patentaron el sistema Aquadura en la colección Multifort. Así nació un reloj hermético (muy poco usual en la época). Para conseguirlo desarrollaron una varilla de la corona que pasa a través de un sello de corcho comprimido que evita que el agua se cuele por ella, incluso aunque esté estirada. Precisamente, este reloj es uno de los homenajeados para celebrar el centenario. Una réplica del original, pero con el Calibre 80. Multifort Datometer Limited Edition ofrece además el más puro ADN de la casa, el mantra valor por dinero, “la columna vertebral de la razón de ser de la firma. Compras un producto de calidad, no glamour”, confirma Linder.

Otra colección que honra los 100 años es la emblemática Commander. Sus modelos son los más vendidos en México. Para el centenario, nace Commander Big Date, que late con el Calibre 80 automático pero que añade la nueva función de gran fechador a las 6 horas. Esta colección también llega con look vintage en la edición limitada Commander Shade, con carátula ahumada que hace un guiño al modelo que se lanzó en 1979. La cereza de la celebración es la colección Trilogy Baroncelli, con tres relojes de serie limitada que se inspiran en el modelo de 1976 y que representa el pasado, presente y futuro de la casa. Así, el futuro, el Baroncelli 2118, se cubre de PVD negro, un material inusual en la firma que se combina con una correa textil más deportiva.

Un siglo de vida obliga a hacer balance y detectar oportunidades para seguir creciendo. “En México, un nicho de oportunidad es el mercado femenino. En este país somos percibidos como una marca de hombres. En el resto del mundo, no. Por ejemplo, en México vendemos 25% a mujeres y 75% a hombres. En los otros mercados, el binomio es 45% mujeres y 55% hombres”. Mido seguirá midiendo el tiempo en México. 

 

 

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