¿Por qué el mercurio puede ser una revolución en la relojería?

La NASA y la empresa SpaceX (del controvertido visionario Elon Musk) lanzaron al espacio un nuevo reloj atómico llamado Deep Space Atomic Clock (DSAC) hecho por el Jet Propulsion Laboratory (JPL). Se trata de un aparato del tamaño de un tostador 50 veces más preciso que los actuales GPS , el cual tiene un retraso de solo un segundo cada 10 millones de años. Algo totalmente inédito.

Para hacernos una idea de este logro solo hay que echar un vistazo a las exigencias del prestigioso certificado COSC. Para un movimiento mecánico, la precisión cronométrica debe encontrarse entre +/-4  y +/- 6 segundos al día como máximo. Para un mecanismo de cuarzo, la desviación permisible es de +/- 0.07 y +/-0.10 segundos diarios.

El primer reloj atómico se construyó en 1949 en Estados Unidos. Actualmente,  la precisión mayor alcanzada por estas máquinas ha sido lograr solo un retraso de un segundo cada 30,000 años.

10 años de investigación tomo el desarrollo del DSAC.

De acuerdo a la NASA, las naves actuales tienen como base un sistema de retransmisión basado en la recepción de señales, que previamente envían los relojes atómicos de la Tierra. Información que determina su ubicación y ruta a seguir. Sin embargo, el tiempo de recorrido de un punto a otro para calcular su trayectoria puede tardar minutos o incluso horas, dependiendo de la distancia a la que se encuentre la nave del planeta Tierra. Esta demora puede generar errores o retardar decisiones. Por eso era necesario un reloj atómico de este calibre, que ha necesitado de 10 años de investigación y desarrollo.

El nuevo reloj atómico permitirá a los astronautas conocer su ubicación de forma inmediata y autónoma, sin necesidad de enviar señales a la Tierra. También se podrá recibir solo una transmisión, sin que rebote en la Tierra, para determinar su ubicación de forma instantánea usando un sistema de navegación a bordo. Podríamos decir que tendrán algo parecido a Waze o Google Maps en su nave. El reloj permanecerá en el espacio durante un año para ayudar a la NASA a determinar su estabilidad en órbita. Si todo va bien, todo estaría listo para usarse en 2030.

¿Qué repercusiones tendrá en la vida diaria? Desde ubicaciones más exactas de los sistemas de GPS hasta la automatización de todo tipo de vehículos, además de crear una red de dispositivos en otros planetas como Marte o la Luna. ¿Internet en lugares sin cobertura en la Tierra?

Trampa de trampa de iones de mercurio del DSAC.

Mercurio vs cuarzo

A diferencia de los demás, este nuevo reloj atómico no usará un oscilador de cuarzo, sino que su funcionamiento será a base de iones de mercurio. La cantidad que usa este dispositivo es el equivalente al volumen de menos de dos latas de atún. Este elemento será controlado por un dispositivo interno, para que dichas partículas sean menos vulnerables a fuerzas externas, como el cambio de temperatura y campos magnéticos.

Desde luego se trata de una fase experimental, por lo que las aplicaciones en la Tierra llevarán su tiempo. Lo más interesante es todas las posibilidades que abre en el campo de la innovación. ¿Los iones de mercurio mejorarán la precisión de los relojes de pulsera?, ¿será el inicio de una nueva revolución en la industria?, ¿la alta relojería se verá afectada por este un nuevo desarrollo?

Interior del DSAC desarrollado por el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA.

Preguntas que se irán resolviendo conforme avance este nuevo experimento de la NASA, que desde luego afectará a la vida diaria. Sin embargo, las creaciones artesanales siempre tendrán un lugar entre los coleccionistas.

Exactitud histórica

El mercurio tal vez puede representar lo que el péndulo o el torubillon representaron en el avance de la relojería mecánica. Entre cada invención corrieron más de 100 años. En 1657 Christiaan Huygens instaló el péndulo para tener más exactitud en la medición del tiempo. A más de 100 años Abraham-Louis Breguet, en 1801 obtiene la patente del tourbillon, que ayuda a compensar el efecto de la gravedad sobre el funcionamiento del oscilador y que favorece la precisión cronométrica. Y en 1929, Warren Marrisson consigue hacer funcionar un reloj con un movimiento de cuarzo, aunque no fue hasta los años 70 que se empieza a producir de forma masiva en relojes de pulsera. ¿Podrá el mercurio desbancar al cuarzo?¿Tendrá alguna aplicación en la relojería mecánica?

Breguet Tourbillon No. 1176. Breguet Museum Collection.

 

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