El tiburón de aguas profundas

Los buzos calificados hacen inmersiones superiores a 30 metros, los más avezados superan los 100 metros. El récord lo sostiene el excombatiente egipcio, Ahmed Gamal Gabr que en 2014 se sumergió a 332.35 metros de profundidad. Desde luego el reino animal supera al humano, se tienen registros de tiburones que llegan a los 1,200 metros del fondo del mar según el Instituto Nacional de Agua e Investigación Atmosférica de Nueva Zelanda.

De ahí el nombre de la nueva creación de Edox, el Sharkman III. Una pieza que llega a soportar una presión del agua hasta 1,000 metros, la cual se da gracias a su junta Edox patentada con doble junta tórica para la corona y pulsadores que garantizan la hermeticidad de la pieza a una gran profundidad.

El tiburón es un escualo que debe soportar todas las condiciones que se presentan la vida marina, por ello esta colección tiene una cubierta zafiro que resiste rasguños de 4 mm de espesor, que protege su esfera con una funcionalidad que incluye sub-diales de cronógrafo y ventana de fecha.

Su bisel unidireccional de cerámica permite a los buzos marcar sus tiempos de inmersión. Este depredador, con una edición de 333 ejemplares, se ensambló en una caja de 45 mm de titanio y para devorar a su presa requiere un calibre de Cuarzo 102. Equipo suficiente para buscar su presa en aguas muy recónditas.

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